lunes, 12 de agosto de 2013

Un amor de verano - Capítulo 34


Capítulo 34:




Narra María:

Comencé a llorar, no sabía cómo iba a tomarse Blas lo que le voy a contar.

           -          Blas, yo…  - no podía, no me salían las palabras.
           -          Tranquila, con calma. – se le notaba que estaba tenso como si supiera que algo iba mal.
           -          Blas, esto que te tengo que contar no te va a gustar nada.
           -          Si no me lo cuentas no lo sabré. – Cada vez se le veía más nervioso.
           -          Estaba en el bar con las chicas, cuando aparecieron Dani, David y Álvaro. Entre al baño y cuando me di cuenta, Álvaro había entrado y me beso.

Blas no articulaba ninguna palabra, y eso cada vez me ponía más nerviosa. No sabía que esperar, cuál iba a ser su reacción ni como actuaría a continuación.

Si por esto, que para mí no ha significado nada, no volvemos a estar más juntos, yo me muero, no puedo vivir sin él, sin su risa, sin sus abrazos, sus besos,… en definitiva si no estoy con él, mi vida ya no tendría sentido para mí.

           -          Yo le mato. – Estaba muy furioso, pero mucho.

Cogió y se levantó del sofá, agarró las llaves y salió de su casa dando un portazo.

Me temía lo peor, Álvaro era su mejor amigo, y temía que por esto que no ha significado nada para mi pudiera terminar con su amistad y con su sueño.

Salí corriendo detrás de él, no iba a dejar que cometiera ninguna estupidez.

Narra Blas:

No, no y no, no podía creer lo que mis oídos habían escuchado.

¿Cómo ha podido besarla? Ella es mía, mía y de nadie más.

Lo juro voy a matarlo.

           -           ¡BLAS PARA POR FAVOR!

María me agarró de la mano e hizo que me detuviera, seguía llorando.

           -          ¿A dónde vas? – Se la notaba que tenía miedo de que hiciera algo malo.
           -          A buscar a Álvaro, se va a enterar. – le dije furioso.
           -          Blas, no hagas nada de lo que puedas arrepentirte ¿por favor? - me suplicó.

Seguía llorando, por un minuto deje mi furia a un lado y me concentre en ella, estaba sufriendo por culpa de él, por mí y no podía verla a sí. Es algo que no puedo controlar, necesito verla feliz si ella está mal, yo me hundo con ella. Solo soy feliz si ella lo es.

La acaricie la mejilla que tenía empapada, alzó los ojos y me miro. Esos ojos preciosos que ahora estaban tristes.

Me acerqué a ella más. La agarré de la cintura y la atraje hacia a mí.

Se la ve tan frágil e indefensa, pero… como la amaba.

           -           ¿Qué es lo que te preocupa María? – le pregunto curioso.
           -          Que cometas un error y que te cueste tu amistad con tu mejor amigo y con tu sueño. – me dice preocupada.
           -          ¿Y no te preocupa que por esto lo nuestro se acabe? – le vuelvo a preguntar.
           -          Sí, pero sería lo justo, yo lo hice contigo, además no puedo ponerme en medio entre tu amigo y tu sueño. – Es un amor.
           -          ¿Y si eso pasara, tú como te sentirías?
           -          Sabiendo que tú sigues con tu sueño intentaría olvidarme y ser feliz pero la verdad si eso ocurriera, no tendría sentido mi vida sin ti, tú lo eres todo para mí. – me dice mirándome a los ojos y con esa mirada no puedo resistirme.

La abrazo, aun no puedo besarla, tengo  ganas de hacerlo, pero sé lo que ha pasado y no me siento muy cómodo.

           -          No me vas a perdonar ¿verdad? ¿esto se ha acabado? – me pregunta María.

Una lágrima surca su cara y a la vez también una lo hace en la mía.



Autora:

Espero que os haya gustado el capitulo, y gracias una vez más por leer y seguir mi novela y sobre todo por ser tan fieles a ella, gracias.
Espero ver vuestros comentarios como siempre de que es lo que os ha parecido el capitulo, lo que mas os gusta, alguna recomendacion para mejorarlo, alguna idea,... lo que que querais.
Tambien tengo una noticia que daros, he abierto un Ask para que me podais preguntar cualquier cosa sobre la novela, que creeis que pasara... lo que se os ocurra y puede que al contestaros os de alguna que otra pista sobre el siguiente capitulo.
Os dejo mi Ask para cualquier pregunta: ask.fm/Blas7058
Una vez más, gracias a todas porque sin vosotras no seguiria con ella.

Besos, María.

domingo, 11 de agosto de 2013

Un amor de verano - Capítulo 33


Capítulo 33:






Narra María:

Natalia se había marchado a casa, muy raro, se la veía mala cara, así que la deje que se marchara a casa. No dejó que ninguna de nosotras la acompañara.

          -          Voy al baño, ahora vuelvo.

Me dirigí al baño, hoy tenía un día muy pensativo y el que este Álvaro no lo arregla nada, necesitaba refrescarme.

Me moje la cara, tenía un calor insoportable, cuando alguien abrió la puerta.

No le di importancia ya que sería una chica cualquiera que necesitaba ir al baño, cuando sentí que unas manos me agarraban la cintura.

Me di la vuelta, era Álvaro.

           -          Álvaro ¿qué coño haces aquí?
           -          Quería hablar contigo a solas.
           -          Es un baño de chicas.
           -          Me da igual, además no puede entrar nadie he cerrado el pestillo.
           -          ¿Qué quieres?
           -          A ti.
           -          Álvaro…
           -          No espera, te quiero, estoy enamorado de ti, ya sé que estas con Blas pero necesitaba decírtelo.
           -          Álvaro, yo quiero a Blas y tú lo sabes.
           -          Lo sé, pero no me negaras que sentiste algo con el beso que nos dimos.

Me quedé callada, no sabía que responderle, intentaba pensar en si ese beso había significado algo para mi.

           -          Lo ves, significo algo.
           -          Álvaro el beso n…

No me dejo terminar la frase, me beso, con pasión, como si temiera que iba a perderme, como si le fuera la vida en ello.

No puedo creerme que lo haya hecho. Nos separamos.

Le mire, estaba feliz, contento.

Cogí y le di una bofetada, se la merecía.

           -          Lo sé, me la merezco.
           -          ¿Cómo pudiste? Sabes que estoy con Blas, es tu mejor amigo, ¿en qué pensabas?
           -          Lo siento, pero lo necesitaba.
           -          Esto no volverá a pasar, ¿me oyes? ¡Nunca!.

Salí furiosa del baño, les dije a las chicas que me marchaba a casa.

En realidad no iba a casa, iba a casa de Blas.

Tenía que contárselo, tenía que contarle lo que había pasado. Nos habíamos prometido no mentirnos ni ocultarnos nada si esta vez queríamos que funcionara.

Llegue al portal y le llamé. Me abrió.

          -          Hola preciosa, que agradable sorpresa.
          -          Hola cielo.

Me agarró y me beso, como solo él sabía hacerlo, pero me sentía mal, me sentía culpable.

          -          ¿Qué haces aquí amor?
          -          Tengo que contarte algo, siéntate por favor.

No le iba a gustar nada esto que le iba a contar.

Narra Blas:

María había llegado a casa sin avisar y cuando me dijo que teníamos que hablar me temí lo peor.

Como sea que me deja, como me diga que no quiere que estemos juntos, a mi me va a dar algo.

No puedo vivir sin ella.


Ella comenzó a llorar y lo supe, sabía que esto se había acabado.




Autora:

Espero que os haya gustado el capítulo sorpresa.
Gracias otra vez, se que soy muy pesada, por leer mi novela, sin vosotras esto no seguiria adelante.
Espero que dejeis vuestros comentarios abajo de que os ha parecido el capitulo y que creis que va a pasar a continuación. ¿Cómo reacionara Blas?
También podeis dejar en vuestro comentario vuestras ideas que os surgan y yo las tendre en cuenta para los proximos capitulos.
Gracias a todas por leer.

Besos, María.

Un amor de verano - Capítulo 32


Capítulo 32:





Narra María:

No podía creérmelo, ¿por qué todo me pasa a mí?

No me apetecía nada ver a Álvaro y menos después de lo que pasó entre nosotros dos. Le quiero, pero como amigo.

Narra Álvaro:

Ahí estaba María, perfecta como siempre. No puedo dejar de pensar en ella y en el beso. No debería de hacerlo es la novia de mi mejor amigo, pero no puedo dejar de hacerlo.

Narra Dani:

           -          Hola chicas, ¿podemos sentarnos con vosotras?
           -          Tú eres Dani, ¿verdad?
           -          Ajá y tú María la novia de Blas.

Cuando hice ese comentario María se puso roja.

           -          Ellos son David y Álvaro, aunque alguna ya lo conoce.
           -          A si es, entonces tu eres el famoso David ja, ja, no te esperaba así.
           -          ¿A sí cómo? ¿Sexy?
           -          Ja, ja, ja, no guapo ja, ja. Ellas son Natalia, Laura y Adriana.

Adriana… se llama Adriana, es un nombre precioso para una chica preciosa, me encanta. Cogí y me senté enfrente de ella.

No paraba de mirarla y ella a mi tampoco, era una diosa.

Narra Adriana:

Los chicos se presentaron, se llama Dani.

Dani.

Es un nombre que le pega que ni pintado, dios no paraba de mirarme y yo a él tampoco, pero es que es tan guapo y tan dulce… ainsh… es para comérselo.

Narra David:

María nos presentó a las chicas y hubo dos que me llamaron la atención, Laura y Natalia, las dos eran preciosas.

Empecé a entablar una conversación con Laura y las verdad me encantó, es absolutamente perfecta para mi, me encantaría poder estar con ella. Y espero que sea pronto.

Narra Laura:

David me había caído genial y además es muy pero que muy guapo, creo que le gusto por que no para de mirarme y reírse de todas las estupideces que digo.

A mi la verdad es que me encanta, todo.

Creo que voy a intentar algo con él, a haber que tal va, bueno eso si yo a él le gusto.

Narra Natalia:

Dios David es… no tengo palabras para describirle, es absolutamente perfecto, me encanta.

Pero…

Siempre hay un pero, creo que a David le gusta Laura porque no para de mirarla, decidido, le gusta.

¿Por qué todo me pasa a mi? ¿Por qué siempre el chico que me gusta, le gusta otra y encima de mis amigas? Nunca tengo suerte para estas cosas. No es justo.

Entonces vi como David se iba acercando a Laura, cada vez estaban más juntos.

David le acariciaba la cara, estaban demasiado juntos para mi gusto.

Laura le beso en la mejilla, volvió a hacerlo pero esta vez David se giró un poco y se besaron.

No pude más, me levanté, les dije a todos que no me encontraba bien y me marché a casa. No me sentía demasiado bien ahí.




Autora:

Espero que os haya gustado el capítulo.
Gracias por leer mi novela y espero vuestros comentarios abajo diciéndome que es lo que más os gusta y lo que debería de cambiar.
Como otras veces tambien os pido que me deis algunas ideas para los proximos capitulos y que me digais que creis que va a pasar a continuacion.
Gracias.

Besos, María.

viernes, 9 de agosto de 2013

Un amor de verano - Capítulo 31


Capítulo 31:






Narra María:

Había pasado una semana desde nuestra reconciliación, desde que Blas y yo habíamos vuelto a estar juntos. Y la verdad estoy mejor que nunca.

No paro de reírme por tonterías y de pasarme horas y horas con una sonrisa de tonta después de haber pasado la tarde con él.

Blas era… era todo lo que siempre soñé, es absolutamente perfecto. Le amo.

Hoy había decidido ir a tomar algo con las chicas al bar que había cerca del parque que había enfrente de nuestra casa.

Didi había decidido quedarse en casa pues no se encontraba muy bien.

Llegamos al bar y nos sentamos todas juntas.

Narra Adriana:

          -          Voy al baño chicas, ahora vuelvo.
          -          De acuerdo, no tardes mucho.

Ya está Laura y sus prisas ja, ja, ja.

Iba pensando en cómo había cambiado nuestras vidas desde que decidimos venirnos a vivir a Madrid, cuando me choqué con alguien y caí al suelo.

          -          Lo siento mucho.
          -          No te preocupes, ha sido culpa mía, espera que te ayudo.

Agarré su mano y cuando le miré, mi mundo se detuvo. Era el chico más perfecto y guapo que había visto nunca. Tenía unos ojos preciosos como el mar y era rubio. Me quedé embobada mirándole. Era… no tenía palabras.

           -          Yo… Lo siento.

Narra Dani:

Había quedado con David y Álvaro y habíamos decidido ir a tomarnos algo en algún bar.

Decidimos ir a uno que estaba cerca de un parque y entramos, cuando me choqué con alguien.

Era una chica y la había tirado al suelo, seré torpe.

           -          Lo siento mucho.

Y encima es ella la que se disculpa.

           -          No te preocupes, ha sido culpa mía, espera que te ayudo.

La cogí de la mano y la ayudé a levantarse del suelo. Nuestras miradas se cruzaron. Era absolutamente perfecta y maravillosa. Tiene unos ojos preciosos marrones tirando miel y el pelo largo y ondulado. En definitiva es una diosa.

           -          Yo… Lo siento.

Ella cogió y se marchó, me había quedado en shock.

            -          ¿Eh, tio?
            -          Ummm
            -          Que te has quedado atontado mirándola.
            -          Es una diosa.
            -          ¿Sabes cómo se llama? ¿Su número?
            -          ¡Mierda! No.
            -          Ja, ja, ja.
Nos sentamos en una mesa y no pude dejar de pensar en ella, me había enamorada con tan solo mirarla.

Necesito saber quién es ella, quien es la chica que me ha robado el corazón.

La vi estaba sentada con sus amigas un par de mesas más allá.

            -          ¿eh? Chicos mirad, está allí.
            -          ¿Esa no es María?
            -          Dices la novia de Blas ¿no? Álvaro.
            -          Ajá
            -          Yo voy acercarme.

Narra Adriana:

Levanté la mirada y lo vi. Era el chico que ahora ocupaba mi mente y mi corazón, el chico por el que suspiraba.

Se acercó, no iba solo, iba acompañado por dos chicos más. De repente note que María se tensaba ¿Por qué será? ¿Conocerá a alguno?




Autora:

Hola chicas, siento haber tardado mucho en subir un capítulo pero es que la semana pasada estuve de campamento y esta semana he intendado subir uno pero no tenía ideas para seguir adelante. Me quedé estancada y estuve a punto de cerrar la novela porque he estado dos semanas sin subir un capítulo y me había desanimado pero gracias a vosotras he vuelto a animarme y a sentirme a gusto escribiendo. Gracias a las que habeis estado ahí.
No se si os gustará este capítulo, en mi opinión esta muy flojo y la verdad no esta a la altura de los demás, pero como he dicho antes he estado atascada a si que es  esto lo que he conseguido porque quería subir un capítulo por vosotras.
Ahora os pido que seais sinceras conmigo, necesito saber si os ha gustado de verdad el capítulo o en cambio no os ha gustado nada. También me gustaría que me deseis ideas para los proximos capítulos, os doy una pista, en los proximos los chicos conoceran a sus chicas y viceversa.
Dejad vuestros comentarios abajo.
Muchas gracias.

Besos, María.

jueves, 25 de julio de 2013

Un amor de verano - Capítulo 30


Capítulo 30:





Narra María:

Álvaro me estaba besando, era un beso muy diferente a todos los que me habían dado. Pero… no era Blas…

¿Qué coño estoy haciendo?

No, no, esto no está bien, yo amo a Blas.

Cogí y me separé de él. Álvaro me estaba mirando, su mirada era muy confusa, no sabía lo que expresaba su mirada.

               -          Álvaro yo… esto no está bien.
               -          Por…
               -          Blas, yo le amo.
               -          Lo sé, no sé en que estaba pensando, es mi mejor amigo.

De repente lleve mi mirada hacía una persona, es como si sintiera que alguien había ahí.

Era Blas.

¡Mierda! Nos había visto.

               -          ¡Blas!

Fui corriendo hasta él.

               -          Lárgate, no quiero verte.
               -          No espera, no es lo que tú crees, por favor déjame explicarte.
               -          ¿Por qué debería dejarte que me lo expliques? Tú no me dejaste.
               -          Lo sé, lo siento.
               -          No quiero hablar contigo vale, pensé que me querías pero veo que no.
               -          Te amo.

Me acerqué a él y le bese. Lo añoraba, añoraba esos besos que me hacen sentir en el cielo.

Blas me separó.

               -          No María por favor, no me hagas esto ¿vale?

Una lágrima comenzó a salir de sus ojos, no soportaba verle a sí. Se me partía el alma.

               -          Blas, por favor, déjame explicártelo…

Yo también comencé a llorar, me sentía impotente por no poder hacer algo para que él no sufriera más.

               -          No llores por favor María, en serio, sabes que no soporto verte así.
               -          Es que…

Entonces apareció Álvaro.

               -          Blas, escúchala, en serio, ella te ama. Al único que va a querer es a ti. María lo siento, siento haberte metido en esto, yo no sé en qué estaba pensando, él es mi mejor amigo y tú mi mejor amiga. Lo siento.
               -          Está todo bien Álvaro, en serio, no te preocupes.

Álvaro se fue, y me quede a solas con Blas, yo no podía dejar de llorar, lo había estropeado todo, Blas jamás me perdonaría.

Blas se acercó a mí, me cogió la cara con sus manos y me quitó las lágrimas de la cara.

               -          No llores, una chica tan preciosa como tú no debería de llorar ni por mí ni por nadie, me oyes. Te prometí que jamás te haría llorar y voy a cumplirlo.
               -          ¿Entonces me perdonas?
               -          Te perdono, siempre te perdonaré, jamás te dejaré sola.

Blas me abrazó, me sentía bien y segura allí entre sus brazos, esos brazos fuertes que me protegen. Puse mi cara en su cuello, olía tan bien, tan a él. Me encanta, me encanta todo de él.

De repente se puso a llover. Siempre en el mejor momento. Pero no nos importó, seguimos allí abrazados.

Nos separamos y nos miramos a los ojos.

               -          ¿Por qué me miras así María?
               -          Porque estoy esperando algo.
               -          ¿El qué?
               -          Un…

Narra Blas:

La veía llorar y no podía, no soportaba la idea de verla así.

                -          No llores por favor María, en serio, sabes que no soporto verte así.
                -          Es que…

Entonces apareció Álvaro.

                 -          Blas, escúchala, en serio, ella te ama. Al único que va a querer es a ti. María lo siento, siento haberte metido en esto, yo no sé en qué estaba pensando, él es mi mejor amigo y tú mi mejor amiga. Lo siento.
                  -          Está todo bien Álvaro, en serio, no te preocupes.

María le sonrió cuando le dijo eso y Álvaro se fue, y me quede a solas con ella, yo no podía, no soportaba la idea, se me parte el alma solo de verla así, ella es mi princesa.

Me  acerqué a ella, la cogí la cara con mis manos y le quité las lágrimas de su cara.

                  -          No llores, una chica tan preciosa como tú no debería de llorar ni por mí ni por nadie, me oyes. Te prometí que jamás te haría llorar y voy a cumplirlo.
                  -          ¿Entonces me perdonas?
                  -          Te perdono, siempre te perdonaré, jamás te dejaré sola.

La abrace, la necesitaba conmigo, la necesitaba cerca, muy cerca, necesitaba sentirla, era mi princesa, mi todo. María puso su cara en mi cuello, sentía su respiración… dios era la mejor sensación del mundo. 

La bese el pelo, desprendía un aroma muy dulce, muy ella.

De repente comenzó a llover, como siempre muy oportuno, pero a ninguno de los dos nos importó, con tan solo tenernos el uno al otro.

Nos separamos y nos miramos a los ojos. Me miraba con esa sonrisa que tanto me gustaba, esa en la que estaba planeando algo.

                -          ¿Por qué me miras así María?
                -          Porque estoy esperando algo.
                -          ¿El qué?
                -          Un beso, aún sigo esperando mi beso.

No lo pensé dos veces y la bese, con amor, con pasión.

Un beso de verdad, de esos que salen en las películas, un beso lleno de amor y dulcura.

                -          Te amo María.

                -          Yo también te amo Blas.
             


   Autora:

   Espero que os haya gustado mucho y que dejeis muchos comentarios jiji
   ¿Estaís contentas? Estan juntos por fin jaja
   La verdad es que no podia dejar que Blas sufriera más y tampoco María, a veces soy un poco cruel.
   Pero bueno por fin estan juntos y a partir de ahora empezaran a haber mas historias de amor.
   Comentadme que os ha parecido y que hubierais pensando en como hubiese sido la reconciliación.

   Besos, María.


miércoles, 24 de julio de 2013

Un amor de verano - Capítulo 29


Capítulo 29:





Narra María:

Iba en el coche pensando en Blas y en lo que acaba de presenciar cuando llegamos a la casa en la que íbamos a vivir.

Era una casa grande y preciosa, me encantaba. Es la primera vez que la veo y me he enamorado de ella.

               -          Venga chicas vamos a entrar.
               -          Si, María tiene razón.

Cuando Natalia dijo eso corrimos todas a la puerta.

               -          ¡A las habitaciones!

Ja, ja, ja Laura está muy loca ja, ja, ja.

Fuimos todas corriendo a escoger la habitación y escogí la del fondo. Cuando entre era absolutamente perfecta. Era grande, muy grande. Tenía una hermosa cama, un armario de infarto y lo mejor de todo tenía una terraza que daba al jardín y a la piscina. Absolutamente perfecta.

               -          María
               -          Dime Didi.
               -          Te llama Adri, abajo en el salón.
               -          Vale gracias, ahora bajo.

Saque de la maleta la ropa y mientras iba pensando en mis grandes amigas, en Laura, en Natalia, en Adriana o Adri como la llamamos nosotras y en Diandra o Didi, ella ha sido mi gran apoyo y sin duda es mi mejor amiga, pero sin olvidarme de mi pequeña Lucía. Tengo ganas de verla.

Baje a buscar a Adri.

               -          Dime Adri, ¿para qué me querías?
               -          Ha llamado Álvaro.
               -          Ouh ahora mismo le llamo.

Cogí el teléfono y llamé a Álvaro.

               -          Hola
               -          Hola, preciosa ¿Qué tal?
               -          Muy bien, me ha dicho Adri que habías llamado.
               -          A si, era para quedar esta tarde, ¿te parece que te pase a buscar a las 7?
               -          Me parece estupendo, ¿tienes la dirección?
               -          Si, la tengo. Nos vemos luego preciosa.
               -          Adiós guapo.

Colgué y fui a seguir ordenando la habitación, puse música y de repente empezó a sonar una canción, exactamente de Auryn, “Sentado en el banco”. No podía creérmelo, esa canción, me parece que iba por mí.

No pude más y me puse a llorar. Le amo.

Me sequé las lágrimas y me metí en la ducha. Me vestí con una camiseta verde sin tirantes y unos vaqueros.

A las 7 en punto llamaron al timbre. Baje y abrí la puerta. Allí estaba Álvaro tan guapo como siempre.

               -          Hola preciosa.
               -          Hola guapo.

Le di un beso en la mejilla y me dirigió al coche.

               -          ¿A dónde me llevas?
               -          Sorpresa.

Álvaro me llevó al centro de Madrid, ya que  nosotras vivíamos a las afueras.

Me llevó al centro y fuimos a un bar a tomarnos algo. Me lo pasaba genial con él, era encantador, atractivo y muy comprensivo y cariñoso. La verdad me está empezando a gustar.

¿Pero qué narices estoy pensando? Yo quiero a Blas, no, lo amo y eso ni él ni nadie lo va a cambiar.

Después de tomar algo, fuimos a dar un paseo por un parque que quedaba cerca.

Narra Álvaro:

María no podía ser más perfecta, me encanta.

               -          ¿María?
               -          ¿Dime?
               -          Yo…

Nuestros rostros habían quedado a centímetros, nuestros labios estaban a punto de tocarse, de probarse, quería que pasara, quería besarla, quería sentirla.

Me acerque más a ella.

Narra María:

¿Álvaro estaba a punto de besarme? No podía ser cierto, no podía ¿o sí?

La verdad, no sé si quiero que lo haga o no. Estoy muy confundida.

De repente Álvaro se acercó más a mí. Mi corazón empezó a acelerarse.

¿Qué hago?

Se fue acercando poco a poco hasta que…

Narra Blas:

Había decidido salir a dar una vuelta, no soportaba sentirme así, sin saber qué hacer. Tengo que pensar algo para que María vuelva a estar conmigo, a que vuelva a confiar en mí.

Iba paseando por un parque, y resultó ser que era mi parque favorito puesto que me recordaba demasiado a casa, al parque (plaza) donde María y yo teníamos nuestro banco. Sin haberme dado cuenta mis pasos me habían llevado allí. Y la verdad, es el mejor sitio donde podría estar. Bueno eso pensaba.

Levante la vista.

¿Ese no es Álvaro? ¿Y quién es con la que se está besando?

¡No puede ser! No por favor, que no sea ella.

Una lágrima comenzó a salir y recorrió mi mejilla, y detrás de ella la siguieron las demás.

No puede ser, no por favor.

Porque me hace esto, yo la amo.


Mi corazón se había roto en mil pedazos.




Autora:

Hola chicas, espero que les guste el capítulo. La verdad tengo que deciros que no me gusta mucho el capítulo, no sé, creo que no he expresado muy bien lo que quería decir, pero bueno ya esta hecho, y como os había prometido que hoy iba a subir un capítulo no quería faltar a mi palabra, aunque no me guste mucho.
Solo espero que si no os gusta me lo digais y os pido disculpas por adelanto, la verdad hoy no ha sido una buena tarde de imaginación.
Espero vuestros comentarios tanto malos como buenos.

Besos, María.

martes, 23 de julio de 2013

Un amor de verano - Capítulo 28


Capítulo 28:





Narra Blas:

               -          Yo…

María se quedó callada, estaba nervioso, no sabía lo que me iba a decir. Quería morirme allí mismo.

Como me diga que no, no sé qué voy a hacer. La necesito, necesito tenerla, necesito sentirla cerca, quería tenerla cerca, no soportaba la idea de tenerla lejos.

              -          Yo… lo siento Blas, pero necesito tiempo, tiempo para pensar en lo que acaba de pasar, en el beso, en lo que he sentido.
              -          Entonces quieres decir que esto se ha acabado, que no hay solución, que ya está.
              -          No lo sé Blas, no lo sé. Te amo, pero…
              -          Yo también te amo, y lo siento, siento haberte echo daño, déjame remediarlo…
              -          Está bien, te daré otra oportunidad pero ahora necesito tiempo y vas a tener que currártelo mucho.
              -          De acuerdo.
              -          Ahora me voy, mis amigas me están esperando.
              -          Espera, ¿te vas a quedar aquí?
              -          Si Blas, me vengo a vivir aquí, a Madrid.
              -          ¿En serio?
              -          Sí, pero ahora me tengo que ir.
              -          No olvides que te quiero.

María se marchó sin contestarme. Dios la amo. Pero ella no quiere estar conmigo, no por ahora y eso me mata, me duele por dentro.

Cuando me dijo que no, se me desgarró el corazón, era lo que no quería oír, ahora que voy a hacer sin ella.

Bueno aun me queda una oportunidad, y no pienso desaprovecharlo.

Necesito hablar con los chicos y que me aconsejen. Tengo que preparar algo que deje a María sin habla y que se dé cuenta de que la amo y que nunca jamás la haría daño.

Narra María:

Tuve que decirle a Blas que aun necesitaba tiempo. Le quería, le amo, pero aun necesito volver a confiar en él.

Quiero volver a sentirme segura con él, volver a confiar en él, necesito que me lo demuestre.

Una lágrima comenzó a salir y me recorrió la cara. Odio sentirme así, quiero tenerle, quiero besarle, abrazarle, pero tengo tantas dudas, estoy tan confundida, no sé qué hacer.

Hablaré con las chicas y que ellas me aconsejen que es lo mejor.

Me dirigí hacia el coche cuando me volvía chocar otra vez.

               -          Yo lo siento mucho, ¿Álvaro?
               -          ¿María? Cuanto tiempo, ¿cómo estás?
               -          Mucho mejor ¿y tú?
               -          Pues me va genial.
               -          Me alegro mucho de haberte visto.
               -          Y a mí. ¿Te apetece quedar mañana?
               -          Sí, genial. Llámame.
               -           De acuerdo.

Álvaro se despidió de mí con dos besos. Me ha alegrado el día y se me ha dibujado una sonrisa.

Él me hace sentir bien.

Llegué al coche y me monte con  mis chicas.

Narra Blas:

No podía creérmelo, ¿Álvaro con María? No puede ser, no puedo creerme que tengan algo, eso es imposible. No puede ser.

Ahora mismo me sentía… estaba celoso, ella es mía, es mi princesa, es mi niña, mi todo. No puedo perderla. Sé que a Álvaro le gusta pero no voy a permitir que este con ella, no sin antes haber luchado por recuperarla, por volver a tenerla.

La amo y no puedo permitir que ella se aleje más de mí.

Llegué a donde los chicos y me dirigí a Álvaro.

              -          ¿Podemos hablar?
              -          Claro, ¿De qué quieres hablar?
              -          De María sé que has estado hablando con ella.
              -          Claro, me la he encontrado y hemos quedado para mañana para hablar de lo que ha pasado durante este año.
              -          Me parece bien, pero quiero que sepas una cosa, eres mi mejor amigo y eso no va a cambiar nada, pero quiero que sepas que voy a seguir luchando por ella, que no pienso perderla. Y que la amo y volveré a estar con ella y la haré feliz.

Narra María:

Había olvidado coger unos papeles en recepción, cuando los vi. A Blas y a Álvaro hablando.

Oí toda la conversación. No podía creérmelo ¿A Álvaro le gusto? ¿Desde cuándo? ¿ Y Blas cree que a mí me gusta Álvaro? Está celoso. Ja, ja, ja pero si él sabe que mi corazón y mi amor lo tiene él. Sé lo he entregado todo a él, él es el dueño de mi corazón.

Le amo y sé que él me ama a mí, me lo acaba de demostrar. Pero no se lo voy a poner tan fácil.

Volví al coche.

Como le amo.




Autora:

Hola chicas, espero que este capítulo os haya gustado y espero ver vuestros comentarios diciéndome que os ha parecido o que debería de cambiar.
También me gustaría saber que pensais sobre esta idea que tengo y me gustaría que me dierais vuestra opinión, de sí quereís que entre Álvaro y María pasará algo, que salieran durante algún tiempo. Bueno ya me direis que pensais sobre esto.
Gracias por leer mi novela, en serio, siempre os estaré agradecida por todo el apoyo que me dais.

Besos, María.