viernes, 15 de noviembre de 2013

Un amor de verano - Capítulo 49


Capítulo 49:



Narra Álvaro:

No lo dudo ni un instante y comienzo a bajarle las bragas poco a poco para hacerla sufrir cuando alguien abre la puerta de golpe.

              -          Didi, Blas y… - dijo María apareciendo por la puerta pero sé quedo muda viendo la escena.
              -          Nosotros lo sentimos mucho… - dice Blas, mirándonos perplejo y tapando los ojos a María.

¡Me caguen la puta! ¿Por qué siempre son ellos los que nos interrumpen siempre? Agggg sé que Blas y María son mis mejores amigos pero hay veces que les odio a más no poder. Me giro hacia donde se encuentra Didi tapada con las sabana, más bien mal tapada por las prisas, y roja como un tomate de la vergüenza que tiene ahora y yo solo puedo reírme de lo adorable que esta así.

              -          ¿Qué queréis? – les pregunto malhumorado.
                    -          Solo veníamos a deciros que los chicos habíamos decidido que hoy tocaba tarde de chicas y chicos y veníamos a preguntaros que os parecía pero creo que será mejor que hablemos después – dice María.
                    -          Si cuando os vistáis – dice Blas aguantando la risa.
                    -          Ahora mismo vamos – les respondo.

Blas y María cierran la puerta y entonces, no aguanto más y beso a Didi apasionadamente, pero ella me aparta.

                    -          No Álvaro, ahora no debemos bajar – me dice.
                    -          ¿En serio? – le pregunto sin creerme lo que me estaba haciendo.
                    -          Te lo estoy diciendo en serio.
                    -          No puedes hacerme esto, no puedes dejarme con este calentón ¿ahora qué hago yo con esto? – le pregunto apartando las sabanas y mirando a mis boxers.
                    -          Ja, ja, ja, creo que te vendría bien una ducha bien fría ja, ja, ja. – me dice riéndose a más no poder.
                    -          Ja, ja, ja, muy graciosa cielo. Pero esto no se queda así, ya verás cuando te pille yo – le digo giñándole un ojo.
                    -          Eso ya se verá Álvarito.

Me meto en la ducha y el agua fría me relaja y va bajando el calor interno que tenía. Ojalá no hubieran entrado por esa puerta.

Salgo del baño y veo que Didi ya se ha cambiado y se esta peinando.

                     -          Ummm – gruño cuando la veo vestida – tú lo que quieres es provocarme ¿verdad?
                     -          Ja, ja, no cielo, no - dice irónicamente.

Se acerca lentamente a mí y me acerca a ella agarrándome de la camiseta hasta quedar los dos separados por pocos milímetros. Pone sus brazos en mi cuello y se acerca lentamente a mis  labios. Los roza y sin haberlos besado me susurra:

                     -           Te amo Álvaro.

Y entonces me besa, es un beso cargado de amor y pasión, pero sobre todo en él veo todo lo que me ama y no sabe cómo decirlo y viceversa, yo le digo con ese beso cuanto la amo.

                     -          Deberíamos bajar  ya Álvaro – me dice apartándose de mí.
                     -          Tienes razón, pero te juro que un día de estos los mato, a los dos.

Abre la puerta y la oigo reírse de mi comentario mientras baja por las escaleras, me encanta esa risa que tiene, es tan… ella.

Llegamos al salón y nos ven y se empiezan a reír de nosotros y estoy seguro de que estos dos bocazas ya lo han dicho.

                      -          Ya que estamos todos al fin… - dijo Natalia mirándonos a nosotros dos en particular.
                      -          Hemos pensado que hoy podríamos hacer una tarde-noche de chicas – dijo Lucía.
                      -          Me parece una idea estupenda – dice David.

Todos asentimos al comentario de David.

                       -          Pues bien, nosotras nos quedaremos aquí en nuestra casa – dice María – y vosotros no lo sé ni me importa ja, ja.
                       -          Ja, ja, ja, que graciosa – le dice Blas.
                       -          Se supone que debemos de desconectar de los chicos y ni quiera hablar en todo lo que queda de día – sigue diciendo María.

La he visto, sé que se lo decía a Blas en particular. Está sufriendo y sé que necesita este momento para olvidarse por un instante de todo lo que la rodea. Y sé que este plan ha sido una buena idea en cuanto la veo como intentan salir unas pequeñas lágrimas por sus ojos. Sé que estará bien y que las chicas la consolarán porque necesita desahogarse de todo lo referente con Blas.

No ponemos en marcha las chicas se quedan en su casa y nosotros nos vamos fuera.

                       -          ¿A dónde vamos? – pregunto deseando saber la respuesta ya que empezaba a hacer un poco de frío.
                       -          ¿Qué os parece ir a mi casa y después ya decidimos? – propone Dani.
                       -          Genial – dice David.

Nos encaminamos todos a casa de Dani, iba andando solo ya que me apetecía pensar en mis cosas cuando me doy cuenta de que todos me miraban y se miraban entre si riéndose. Hay madre la que me espera.

Llegamos y nos sentamos todos en los sofás, cuando de repente se callan todos y me miran.

                       -          ¿Qué? – les pregunto – ¿tengo monos en la cara o qué?
                       -          Ja, no es eso – dice Blas.
                       -          ¿Pues entonces qué?
                       -          No solo queríamos saber que había pasado arriba, en la habitación de Didi ¿lo habéis hecho? – pregunta Dani sin cortarte.
                       -          ¿Y a ti que te importa eh? – le pregunto enojándome.
                       -          Hombre porque nos interesa saberlo a todos – dice David.
                       -          No, no lo hemos hecho. María y Blas nos interrumpieron – digo avergonzado.
                       -          ¿Otra vez? – dice Carlos – Ya estáis otra vez vosotros dos liándola.
                       -          Oye no te metas con nosotros, no tenemos la culpa de que estuvieran esa situación tan… - se defiende Blas.

Todos acaban riéndose. Charlamos de todo un poco hasta que Dani, como no, vuelve a sacar el mismo tema.

                       -          Oye Álvaro ¿cuéntanos cuántas veces Blas y María os has interrumpido vuestro “pinchito”?
-          Ja, ja, ja – se ríen los cuatro menos yo.
                       -          Cuatro – le digo.
                       -          Ja, ja – se ríe Carlos junto con los demás – sabemos una, ¿nos cuentas las demás? Si no nos lo cuentas lo contará Blas.
                       -          Está bien os lo contaré. La primera vez estábamos…

Narra Didi:

Nos quedamos sentadas en el sofá hasta que a Natalia se le ocurrió que preparásemos una merienda y luego nos sentaríamos todas para ponernos al día porque algunas lo necesitaban. Preparamos galletas, magdalenas, palmeras… vamos en conclusión todo tipo de dulce, ya que lo ibas a necesitar y también chocolate, dicen que el helado es el mejor amigo cuando estas triste y deprimido pero nosotras cuando hace frío preferimos chocolate.

Por fin ya sentadas en los sofás como más cómodas estábamos me dicen.

                       -          Oye Didi nunca nos has contado como conociste a Álvaro ni cómo te pidió que fueses su novia ¿nos lo cuentas? – me pregunta Adriana.

Dudo un segundo, y en ese segundo miro a Lucía que me señala con los ojos a María y se perfectamente lo que quiere decirme. Primero vamos a hacer que se sienta mejor y se distraiga un poco, porque siempre los encuentros con Blas cada vez la dejan más apagada de lo que ya está, luego si eso ya haremos que se desahogue con nosotras y que nos cuente como lo está pasando todo, todo lo relacionado con Blas y sobre todo y lo que nos debe preocupar a todas es como se encuentra su corazón porque creo que ya no va a aguantar más en esta situación.


                       -          Pues haber, Álvaro y yo nos conocimos…






Autora:

Hola chicas!!! Espero que os haya gustado el nuevo capítulo y siento haberos echo esperar tanto para leerlo. Tengo que decir que el capítulo no esta muy bien pero lo he hecho lo mejor que he podido porque llevo toda la semana mala y quería que por lo menos tuvierais un capítulo a lo que aferraros en esta semana. Siento deciros que posiblemente la semana que bien no podre subir ya que estoy con los exámenes finales de la primera evaluación. Desearme suerte chicas.

Espero vuestros comentarios abajo y por favor ser sinceras y no os cortéis ni un pelo en decirme lo que queráis.

Gracias una vez más, como digo siempre, por leerla y serle unas fieles lectoras a esta novela que escribo con mucho amor y cariño para vosotros.

        Besos, María.

jueves, 7 de noviembre de 2013

Un amor de verano - Capítulo 48


Capítulo 48:


Antes de que comencéis a leer tengo que avisaros de que este capítulo es totalmente diferente a los que he echo y contienen escenas subidas de tono. Yo os he avisado, ahora sois vosotras las que decidis si quereis leerlo o no.




Narra Didi:

Había pasado un mes un mes desde que había conocido al chico de mis sueños, si Álvaro, es absolutamente perfecto, bueno y cariñoso conmigo.

             -          Hola amor – me dijo Álvaro sorprendiéndome.
             -          Hola cielo – le conteste.

Me agarra por la cintura y me besa, más bien me come a besos. Cada día me gusta más, es tan salvaje y a la vez tan bueno como el pan…

             -          Mmm… - gruñe.
             -          Jajaja
             -          Te amo.
             -          Yo también te amo.

Me empieza a besar, cada vez más intenso. Me aprieta más a él y yo pongo mis manos alrededor de su cuello para poder intensificar el beso. Sus labios pasan a mi cuello y sigue con sus besos allí. Sabe que esa zona me puede y no puedo evitar soltar un gemido. Se separa y me mira a los ojos, en ellos hay lujuria y amor, pero sobre todo deseo.

Me empuja contra la pared y me sigue besando. Me agarra del culo y me sube encima, haciendo que enrede mis piernas en su cintura. Cada vez me estoy excitando más. Me lleva hasta la cama de mi habitación donde nos encontramos y se sienta en ella. Me sigue besando sin descanso, mientras sus manos recorren todo mi cuerpo sin dejar ni un trozo de piel por recorrer. Cada vez siento más y más calor y sé que esta vez no voy a poder parar. Me quita la camiseta y me observa atento todo mi cuerpo y no puedo evitar sonrojarme, ya que nunca había estado en esta situación.

              -          Deja de mirarme – le digo.
              -          No quiero – me contesta sonriente.
              -          Por favor – le insisto y esta vez intento taparme.
              -          Deja de taparte eres absolutamente perfecta.

Narra Álvaro:

Cuando consigo apartar sus manos de su cuerpo la vuelvo a besar con ganas. De repente toma el control de la situación y empieza a dejar pequeños besos en el cuello que me matan. Comienza a subir la camiseta lentamente, que me parece una eternidad. Acaricia mis brazos, mi pecho, mi espalda… sus caricias me vuelven loco y la beso pero esta vez juego con nuestras lenguas, rozando sus carnosos labios, mordiéndolos y lamiéndolos.

Se ríe y no sé porque, pero debe de estar planeando algo seguro, pero me da absolutamente igual, ahora en lo único que puedo pensar es en ella, en el roce de su piel, en sus besos, sus caricias… Me mira a los ojos y de repente me besa salvajemente y comienza a moverse lentamente sobre mis piernas. ¡Oh dios mío! Esto no por favor me va a matar. Sus movimientos de cadera me enciende y lo noto, y sé que está despierto y que nada me va a parar. No aguanto más y la cojo y la echo sobre la cama. Me tumbo encima de ella sin aplastarla y seguimos con nuestra guerra de besos. Ella me acaricia la espalda y consigue que quede debajo de ella. Se sienta a horcajadas sobre mis caderas y me levanto y la rodeo con mis brazos atrayéndola a mí. Pero sus manos me empujan hacia atrás quedándome echado sobre la cama. Agarro su cintura y cuando me quiero dar cuenta se comienza a desabrochar el sujetador y se en este momento que todo va en serio, que ninguno de los dos vamos a parar.

La observo es tan perfecta… me mira y sonríe picarona. Coge una de mis manos y comienza a subirla desde su cintura hasta llegar a sus pechos donde se para. La acaricio allí y sé que la está gustando. No soporto la idea de estar abajo, aquí el que mando soy yo así que la echo sobre la cama y la beso. La sigo acariciando y comienzo a repartirle besos por todo el cuerpo y me detengo allí es sus pechos y la oigo gemir, sonrío, sé que la está gustando tanto como a mí.

Sigo bajando y veo que hay un pequeño impedimento y son sus pantalones. La miro a los ojos pidiendo permiso y Didi asiente. Comienzo desabrochando el botón del pantalón y se los bajo lentamente mientras la miro a los ojos y veo desesperación en ellos. Miro sus braguitas, las lleva verdes, joder como sabe provocarme.

Narra Didi:

Veo que mira mis bragas y me rio internamente porque se que eso lo acaba de poner y mucho. Ya que él me ha quitado el pantalón comienzo a quitárselo a él. Cuando lo veo en boxers me pongo roja como un tomate de la vergüenza y siento un calor intenso recorrer todo mi cuerpo y sé que Álvaro me acaba de excitar a sí.

                -          ¿Estas segura de que es lo que quieres? – me pregunta inseguro mirándome a los ojos.
                -          Completamente, quiero que seas tú el primero, quiero que me hagas tuya – le susurro al oído.


Álvaro no lo duda ni un instante y comienza a bajarme las bragas poco a poco para hacerme sufrir cuando…






Autora:

Hola chicas!! Siento mucho la tardanza, espero que puedan perdonarme y que sea muy corto pero prometo que subiré otro este fin de semana.

Espero que os haya gustado, para mi ha sido todo un reto puesto que nunca había escrito este tipo de cosas y quería intentarlo y saber que os parecía, esos si espero que me digais cosas para mejorar y lo que no os ha gustado.

Espero vuestros comentarios abajo.

Gracias a todas por leer y ser unas fieles lectoras a pesar de mi tardanza al subir.

Besos, María.

jueves, 31 de octubre de 2013

Un amor de verano - Capítulo 47


Capítulo 47:



Narra Lucía:

Estaba dolida muy dolida, no podía creerme lo que acaba de suceder, por fin había conocido al chico de mis sueños y encima era Carlos y luego plaf todo ha resultado ser una farsa.

Mi corazón estaba en mil pedazos y lo peor de todo es que me he enamorado de él y no soporto estar a así, tan frágil y vulnerable pero la no puedo reprimirlo.

Llego a casa de las chicas, veo que María me observa pero algo un gesto negativo con la cabeza y me dirijo a mi habitación asignada.

Llego a la cama y me tumbo pensando en todo lo que había pasado hasta que la puerta se abre y aparece María.

            -          ¿Lucía cariño que te pasa? – me pregunta preocupada.
            -          No me pasa nada – le contesto seca.
            -          No me mientas anda te conozco perfectamente y sé que algo te ha pasado ha sido la cita a ciegas ¿verdad? – me dice segura de su conclusión.
            -          La verdad es que sí – le contesto finalmente.
            -          ¿Qué ha pasado? – me pregunta sentándose conmigo en la cama - ¿Quién era?
            -          Era Carlos – le confieso.
            -          ¿Carlos en serio? Gau no me lo puedo creer, pero eso es genial ¿no?
            -          Lo era hasta que ha parecido Carla – le digo.
            -          ¿Carla? ¿Quién es Carla? – pregunta curiosa.
            -          Su novia.
            -          ¡¿QUÉ?!
            -          Lo que hoyes, bueno te cuento todo la que ha pasado.

Le cuento todo, absolutamente todo desde que llegue a la plaza, el casi beso y la llegada de Carla.

            -          Y le beso y yo… - no pude acabar de contarle porque mis lágrimas empezaron a salir.
            -          Eh cielo no llores, no merece la pena – me dice.

Ya no puedo aguantar más y comienzo a llorar, nunca había llorado tanto en mi vida. Me eche en la cama y continué desahogándome. María se quedó allí todo el rato abrazándome hasta que me dormí o eso creo.

Narra Carlos:

Aún no puedo creerme que sea Lucía la chica de mis sueños, pero la he jodido y bien, bueno ha sido por culpa de Carla.

Voy a hacer todo lo que sea para recuperarla, para que me perdone, para poder estar contigo. Me dirijo a casa de las chicas, sé que estará allí con ellas, con María.

Llego y me abre Blas ¿Qué hará todavía aquí?

              -          Hola tío ¿Qué tal? ¿quién era la chica? – pregunta deprisa y corriendo.
              -          Lucía era ella, pero necesito hablar con ella urgentemente la he cagado.

Paso deprisa por la puerta me asomo al salón pero allí no está, así que me dirijo a las escaleras. De ellas baja María me ve y me mira mal. Las subo pero ella me os trullé el camino y no me deja pasar.

               -          ¿A dónde crees que vas Carlos? – me pregunta.
               -          A hablar con Lucía – le digo.
               -          De eso nada, no voy a dejar que hables con ella, así que déjala en paz, bastante daño le has hecho ya. Se ha pasado llorando toda la tarde y se acaba de dormir, así que te vas por dónde has venido.
               -          Yo…

María me hace retroceder y yo ya no puedo hacer nada más.

Voy a donde Blas, necesito a alguien con quien poder hablar. Llego hasta él y le cuento todo absolutamente todo, le cuento también la idea que tengo para recuperarla y le parece genial.

Lo preparo todo, ya es de noche, el momento perfecto para mi plan.

Me acerco al balcón de su habitación y tiro unas piedrecitas a la ventana. Lucía no se asoma pero debe de ser que está aún dormida.

Cojo mi guitarra y comienzo a tocar una canción, me gusta, sé que David la utilizo con Natalia pero es la mejor canción para expresarlo todo.

Narra Lucía:

Una melodía me despierta y oigo a un chico cantando. ¿De dónde vendrá esa preciosa voz? Me asomo a la ventana y le veo allí cantando bajo mi ventana, ¿es tan mono? Me lo como, este chico es absolutamente perfecto.

Abro la puerta del balcón y me asomo a él, y me quedo viéndole. Él se da cuenta de que estoy me canta el resto de la canción mirándome a los ojos.

Acaba y se queda contemplándome.

               -          ¿Lucía yo…? – dice.
               -          Carlos déjalo vale, no tienes por qué explicarme nada – le digo.
               -          Por favor perdóname, yo no sabía qué me iba a besar, sino yo no lo iba a permitir, ella es mi ex y no la quiero – me dice.
               -          Pero la has correspondido.
               -          Lo sé, pero yo no quería, por favor créeme, perdóname.
               -          Yo te quiero Carlos y lo sabes, porque soy un libro abierto y aun así has dejado que te besara.
      
      Carlos trepa por la enredadera de la casa y se para enfrente de mí.

               -          Pero yo no la quiero – me dice mirándome a los ojos.
               -          No hace falta querer alguien para besarla – le digo intentando mantener mi postura.
               -          Lucía, mírame. Yo te amo a ti y a nadie más que tú, eres mi princesa.

      Cuando Carlos me dice eso me quedo sin palabras, le miro a los ojos y sé que me está diciendo la verdad, lo veo en sus ojos.

               -          ¿Me perdonas? – me dice.

       Me acerco a él y le beso. El beso más maravilloso, verdadero y auténtico de todos.

                -          ¿Te responde esto a mi pregunta? – le digo.
                -          Sí. Te amo.

      Y me vuelve a besar y así nos quedamos besándonos y abrazándonos en el balcón bajo la luz de la luna y las estrellas.


       


      Autora:

      Hola chicas!!! Espero que os haya gustado el nuevo capítulo que lo he escrito con mucho amor y cariño para vosotras. Siento haber tardado tanto en haber subido pero como sabeis algunas he estado muy líada con examenes, asi que os pido mil disculpas.

      Espero vuestros comentarios de que os ha parecido y si teneis alguna idea. La pareja Carlos y Lucía ha acabado, asi que comenzaré la que me queda o seguire con María y Blas, aunque eso ya lo vere.

      Gracias por leerla y estar siempre ahí.

      Besos, María.

      PD: Este punte intetare subir más para recompensar estas 3 semanas sin subir.

Nominada a los Liebster Award


Hola chicas o chicos si les hay jaja

Por si no sabéis que son los ''Liebster Award'', que yo no sabía lo que era os lo voy a explicar un poco. Su finalidad es difundir a los blogs de nueva creación o los que tiene menos de 200 seguidores, y así motivar a esa gente a que siga con su gran labor como es la escritura. Es diferente y especial ya que te lo concede otro blogger. A mí me ha nominado Imperfect Novels, es decir mi preciosa Casandra y te doy las gracias, gracias por pensar en mi, eres increíble y fantástica, la verdad nunca me esperé algo como esto, gracias cielo.


Las reglas de estos premios son:
 
1- Agradecer el premio a la persona que te lo concedió. 


2- Seguir el blog de la persona que te premia.

3.- Nominar a once blogs que sigas  o con menos de 200 seguidores e informarles de la nominación con un comentario en su blog.

4. Responder a once preguntas que te ha formulado quien te nominó y hacer once preguntas para que tus nominados las respondan.
Voy ha nominar a estos Blogs que para mí son maravillosos y estan escritos por grandes personas y grandes escritoras:
Las 11 preguntas que me hizo Imperfect Novels (Casandra) son:
1- ¿Qué o quién te impulsó ha escribir? Siempre he escrito desde pequeña y me encanta, y como he leído muchas novelas inventadas pues me pareció una muy buena idea empezar con una.

2. ¿Cuál ha sido el mejor momento de tu vida? El mejor de mi vida pufff... tengo muchos pero los mejores son cuando estoy con mis amigas y mi familia y cuando vi y abrace por primera vez a mis ídolos, Auryn.

3. ¿Cuál ha sido el mejor libro que has leído? Una pregunta muy difícil ya que me encanta leer y me gustan muchos libros, pero los que más me gustan porque mejor no tengo mucho, es Harry Potter, la saga Crepúsculo, Los Juegos del Hambre, Night School, Un camino sin fin.....

4. ¿Eres más de leer o de ver? Me encantan las dos cosas así que no puedo decidir.

5. ¿Por qué te gusta escribir? Porque puedo expresar todo lo que siento, mis experiencias y porque me encanta que la gente lo lea y disfrute de mi trabajo.

6. ¿Qué es lo primero que te gusta ver cuando entras en un blog? Pues la verdad es que no lo se, puesto que lo primero que veo y leo es el capítulo, pero me gusta que el escritor al final de cada capítulo diga algunas palabras, por lo demás me da igual.

7. ¿Eres de pocas o de muchas lectoras? De pocas pero tengo a las mejores.

8. ¿Ídolos? Auryn por su puesto jajaja

9.  ¿Te gustaría dedicarte a la escritura? Hombre no es mi profesión elegida pero me gusta tenerla solo como hobbie.

10. ¿Te gustaría estudiar algo relacionado con la escritura? Que yo sepa ser profesora no lo es jaja pero lo dicho antes, seguiré escribiendo como hobbie.

11. ¿Cómo te sientes al estar nominada a los Libster award? Muy agradecida y feliz porque no me lo esperaba para nada y gracias a quien me ha nominado.


Y mis preguntas para que vosotr@s me la contestéis son:

1- ¿Te gusta el mundo de la escritura?
2- ¿Te gusta lo que escribes?
3- ¿Tienes muchas lectoras?
4- ¿Cuáles o quién son tus ídolos?
5- ¿Cuál es el libro que más te gusta?
6-  ¿A la hora de escribir como te surgen las ideas?
7- ¿Has copiado alguna vez alguna idea o escena de otro blog?
8- ¿Sobre que tipo de historias escribes, que personajes sueles usar más?
9- ¿Alguna vez has colaborado con algún otro escritor o estas colaborando ahora con uno?
10- ¿Cuál es tu mayor sueño?
11- ¿Qué o cómo te sientes al estar nominado a los Libster award?


Las preguntas que os he formulado se hacen en una entrada en vuestros blogs.

¡Mucha Suerte chic@s!

Besos, María.

sábado, 5 de octubre de 2013

Un amor de verano - Capítulo 46


Capítulo 46:



Narra Lucía:

Había quedado en la plaza Mayor. Me había puesto mi vestido amarillo favorito.

Espero en medio de la plaza esperando a que aparezca. Solo espero que aparezca sino vaya vergüenza. No sabría cómo volver a hablarle.

Busco y busco entre la gente cuando veo a…, en serio no puedo creérmelo, me acerco a él.

               -          ¿Carlos? – pregunto.

Se gira y me mira sorprendido. No puede ser él, pero lleva el sombrero amarillo.

               -          ¿Lucía? – me pregunta sorprendido.
               -          La misma ja, ja, ja – le digo riéndome.
               -          ¿Entonces? ¿Eres tú? ¿Eres mi Lucía, mi niña? – me pregunta.
               -          Creo que sí, además es lo acordado, mi vestido, tu sombrero…

Se queda callado y me mira fijamente a los ojos. Creo que no le ha gustado que sea yo la chica con la que habla todos los días.

                -          ¿No soy como te esperabas? – le pregunto.
                -          No, no es eso, eres absolutamente perfecta, solo que no pensaba que eras tú.
                -          Ja, ja, tu tampoco eres como yo pensaba – le sonrío.

Se acerca y me agarra de la cintura. Me aprieta más a él. Llevó enamorada de este chico desde el primer día que hable y ni siquiera le había visto. Me acaricia la mejilla y cada vez me pongo más nerviosa. Mis piernas están como gelatinas, de no ser porque él me está agarrando ahora mismo estaría en el suelo.

                -          Desde que hablé contigo la primera vez he querido hacer algo – me dice acercando su cara a la mía.
                -          ¿El qué? – le pregunto nerviosa.
                -          Esto – se acerca más a mí.

Nuestros labios estaban a punto de tocarse, quería que lo hiciera. Pero…

                -          ¿Carlos? – pregunta alguien.

Nos separamos bruscamente. ¿Por qué? Tenía ganas de que lo hiciera, de que me besara.

                -          ¿Carla? – pregunta Carlos sorprendido.

¿Quién era esa chica? ¿Y de qué conocía a Carlos? Por la forma en que ella le miraba a él, algo había pasado. Algo que seguramente acabará perjudicándome.

                -          ¿No te acuerdas de mí? – le pregunta ella coquetamente.
                -          Sí me acuerdo, lo que no entiendo es el por qué, el por qué estás aquí.
                -          Veo que no te alegras de verme, con lo bien que nos lo pasamos los dos juntos.
                -          Pero eso es el pasado, ahora es todo distinto – le dice Carlos un poco  furioso.

Ella se acerca a él, muy cerca, demasiado para mi gusto.

                -          Reconoce que te gustaría volver al pasado, como antes – le dice Carla susurrando.
                -          Carla no…

Ella acorta el paso que les queda y le besa apasionadamente.

No puedo creerme que ella le estaba besando y él no hacía nada. Siento como el corazón se me parte en mil trozos, como se me encoge y comienza a sufrir. Lo sé esto me está matando, yo lo quiero.

                 -          Esto yo…

Carlos se separa de Carla y me mira, me mira horrorizado, puesto que ve mis lágrimas recorriendo mí cara.

                 -          ¿Lucía yo….? –me intenta decir.
                 -          No Carlos, no quiero saber nada de ti – le corto.
                 -          Pero puedo explicártelo – me dice.
                 -          Déjalo Carlos, ella no es nada – dice Carla.
                 -          ¿Perdona? – la pregunto. ¿Me está insultando?
                 -          Lo que oyes, tú eres una chica insignificante comparada conmigo. Tú eres fea por lo que él jamás se fijará en ti. ¡Das pena, enana! – me dice la engreída.

No puedo parar de llorar, pero aún ha sí, saco fuerza para contestarla.

                  -          Tú lo que eres es una puta que no me llega ni a la suela de los zapatos. Y mira tú por donde que puedes quedarte con él, no importa. No estaría jamás con un chico mentiroso y que juega a dos bandas – esto último se lo digo a Carlos a la cara.
                  -          Lucía no, yo…

Me marcho a casa de María, no quiero saber nada de él ni de nadie. No puedo más esto ha sido demasiado duro. Y puede que ella tenga razón, puede que él jamás se fije en mí. Yo no soy nadie y él es famoso, él necesita a alguien más guapa y hermosa que yo.

Yo no soy nadie para él.

Narra Carlos:

No puedo creerme que Carla me haya hecho esto. Cada día la odio más y más. No sé como fui capaz de salir con ella.

                   -           Vete de mí vista – le digo enfadado.
                   -          Te dije que me vengaría, jamás la tendrás, las has perdido – me dice y se marcha.

Ahora tengo que recuperarla. Tiene que saber la verdad, tiene que saber que es mi ex. Que yo a la única a la que quiero es a ella.

Cuando la vi llorar mi mundo dejo de girar, no soporto la idea de verla sufrir y menos por mi culpa. ¿Qué voy a hacer? Necesito a los chicos, necesito que me aconsejen. Seguro que Blas me ayudará.


Lo único que tengo claro es: que la voy a recuperar y que la QUIERO.





Autora:

Hola chicas, siento la tardanza, espero que puedan perdonarme pero es que los estudios no me dejan mucho tiempo para subir.
Espero que os haya gustado el capítulo. 
Gracias una vez más por leer mi novela y por serle tan fieles a ella, gracias en serio.
Espero vuestros comentarios como siempre abajo, de que os ha parecido, cosas a mejorar, lo que no os ha gustado, vuestras ideas...
Gracias.

Besos, María.

viernes, 27 de septiembre de 2013

Un amor de verano - Capítulo 45


Capítulo 45:





Narra Lucía:

Acababa de llegar a Madrid, quería darla una sorpresa, ha pasado momentos muy difíciles y me necesita, así que he decidido venir a visitarla, a apoyarla.

Me encamino a su casa, a casa de mi princesa, de María.

Quiero darla una sorpresa, no sé cómo reaccionará, espero que se alegre mucho.

Didi me había dicho que estarían todos en su casa, bueno en la mía si ella quiere.

Llego a casa y Didi me abre la puerta como habíamos acordado.

               -          Hola cielo – le digo.
               -          Hola preciosa, pasa – me contesta – le va a encantar, te ha echado mucho de menos.

Están todos en el jardín, incluido Blas. Me quedo observando la escena  y me fijo en ellos dos, se encuentran sentados el uno junto al otro. Se están riendo, por lo menos son felices. Pero… en los ojos de ella había tristeza, la entiendo, lo añora.

Me acerco despacio hacia ella, los demás me miran asombrados, pero les hago un gesto para que guarden silencio. Llego hasta ella y le tapo los ojos con mi mano.

                -          Pero… ¿¡qué narices hacéis!? – se queja.
                -          ¿Quién soy? – la pregunto.
                -          Pues… - titubea – no lo sé.
                -          Si te digo que te conozco desde los tres años ¿quién crees que soy? – le digo.
                -          No puede ser verdad ¿eres tú? ¿Lucía?

La destapo los ojos y se gira. Me mira sin creérselo y se abraza a mí. De repente oigo unos jadeos, está llorando.

                 -          No llores cielo, ya estoy aquí. – la digo.
                 -          Te he echado tanto de menos, gracias, te necesito aquí conmigo.

Así pasamos un rato juntas las dos, poniéndonos al día de las novedades  sobre todo de cómo se sentía con respecto a Blas. La pobre está hecha polvo, el no poder decirle que lo ama, la está matando.

Voy a la cocina a por un vaso de agua, cuando me choco con alguien.

                 -          Lo siento no te había visto – le digo.
                 -          No te preocupes preciosa, ha sido culpa mía que no había mirado – me dice.

Le miro, es Carlos, no me había fijado en lo guapo que era, María me decía que él era perfecto para mí y muy guapo. La verdad es que no mentía para nada, era guapo no lo siguiente.

Narra Carlos:

La miro, es preciosa, María me dijo un día que ella era perfecta para mí y que era preciosa y la verdad no mentía.

Lucía, un bonito nombre para una bella persona.

                 -          A sí que tú eres la famosa Lucía – le digo sonriéndole.
                 -          A si es, y tú Carlos, el chico Auryn, ja, ja – me contesta riéndose.
                 -          Ja, ja, así es.

Pasamos lo que queda de la tarde juntos, hablando de todo y conociéndola mejor. La verdad es una chica maravillosa pero…

Siempre tengo un pero cuando conozco a una chica, el problema es que he conocido a una chica por chat, si suena muy mal eso del chat, porque siempre suele ser una farsa, pero yo tengo nombre falso y no le he dicho quién soy en realidad, Carlos el de Auryn. Sabe cuál es mi nombre y he quedado con ella en Madrid. Viene a visitar a una amiga que hace mucho que no veía y hemos quedado en vernos mañana. Esa chica no sé cómo es físicamente, pero me encanta su personalidad y su forma de pensar. Ella es una chica lista y graciosa.

No sé qué hacer, me gustan las dos. Necesito hablar con alguien.

                -          ¿Blas podemos hablar? – le pregunto.
                -          Claro, ¿Qué te pasa? – se sienta en la cama de mi habitación.
                -          Estoy empezando a sentir cosas por Lucía – le confieso.
                -          Pero eso es genial ¿no? – me dice entusiasmada.
                -          No.
                -          ¿y eso?
                -          ¿Te acuerdas de la chica que conozco del chat?
                -          Claro que sí.
                -          Pues también siento cosas por ella y hemos decidido quedar mañana para hablar, pero no sé si ir ¿qué crees que debería hacer?
                -          Yo creo que deberías de ir a esa cita a ciegas, conocerla y ver que tal las cosas. Y después ya podrás decidir qué hacer.
                -          Tienes razón Blas, gracias, añoraba tus consejos – le digo y le abrazo.
                -          Ya sabes que siempre me tienes aquí para lo que necesites.

Llega la noche y decidimos quedarnos todos a dormir en casa de las chicas. Me echo en la cama y pongo a pensar en mañana. ¿Qué pasará mañana? ¿Cómo será? ¿Qué sentiré al verla? No sé cómo reaccionaré, espero que por lo menos sea en personalidad igual que como la conozco por chat. No me importa como sea físicamente, lo que me importa es que sea como me ha dicho que es. Aunque claro yo la he mentido pero bueno…

A la mañana siguiente.

Me levanto, estoy muy nervioso. Hemos quedado en la plaza Mayor. Yo iré con un gorro amarillo y una camiseta azul, lo acordado. Ella iría con un vestido amarillo y una tira de margaritas en el pelo.

Cogí las llaves del coche y me dirigí hasta allí. Llego y me pongo en mitad de la plaza buscándola. Cada vez estaba más nerviosa. ¿Y si no venía? Alguien carraspeo.

                -          ¿Carlos? – pregunta alguien.

Me doy la vuelta y la veo. Mis ojos no se creen lo que ven.


Es… 







Autora:

Siento haber tardado tanto en subir el capítulo pero como ya dije en el anterior he comenzado las clases y tardaré más en subirlos.
Espero que os haya gustado el capítulo y que dejéis vuestro comentario abajo.
Una vez más gracias por leer mi novela y ser fieles a mi novela, sin vosotras esto no seguiría adelante.
Gracias.
Besos.

María.